Alfaguara Global
es una denominación que empezó a utilizarse hace unos años, coincidiendo con el
lanzamiento simultáneo, en España y América, de la
novela Cuando ya no importe, de Juan Carlos Onetti. Puede decirse, no obstante, que el concepto de una
Alfaguara que actuase y se desarrollase por igual a ambos lados del Atlántico, atendiendo sólo a la patria
lingüística de los escritores, sin consideración de las fronteras estatales, viene fraguándose desde mucho
antes.

Es fruto de las conversaciones entre los editores de
Alfaguara en los países latinoamericanos y en España. Está apoyado, desde el principio, por los escritores grandes de las dos orillas, los fundamentales, deseosos de que la literatura en lengua española alcanzara un idéntico nivel de difusión en España y América.
Alfaguara Global es un estado de ánimo, una labor que no tiene objetivo cumplido en que detenerse, porque
nunca estará completa. Se trata de obtener una fluidez de comunicación permanente entre todos los lectores y todos los escritores de la lengua española, incluidos, claro está,
los medios culturales de cada país. Lo que se pretende conseguir es que un buen escritor venezolano sea tan
conocido en Madrid o México o Bogotá como en Caracas. Que los libreros de todos los países de habla española
conozcan nuestra literatura sin importarles dónde esté escrita.

Que las gentes de la cultura estén tan informadas de lo que sucede en América como en España. Para ello,
Alfaguara ha tendido una auténtica red de comunicación y creatividad recíproca entre todas sus sedes del mundo, procurando que cada editor esté al corriente de lo que hacen sus restantes compañeros, y atendiendo también a que los escritores y los libros viajen por las comarcas de
la lengua española para darse a conocer. El proyecto, que ya no es tal, sino tarea en marcha, está recogiendo frutos magníficos.